Este ensayo pretende ser un
análisis superficial sobre el diseño de discursos por parte de los organismos
gubernamentales para imponer y legitimar acciones que responden solamente a
intereses de los sectores estatal y privado, y el intento de estos sectores de
implantar su discurso como “la verdad”
en la sociedad.
Para esto, tomaremos como ejemplo
el conflicto que se ha generado entre el gobierno Estatal y la población de la
comunidad de San Francisco Xochicuautla por el decreto expropiatorio de
37-93-86 hectáreas de ésta comunidad, ubicada en el municipio de Lerma, Estado
de México. Hecho que se ha caracterizado por haberse polarizado en dos
perspectivas bastante claras: La primera, la versión oficial presentada por el
gobierno federal en el decreto expropiatorio, y la segunda generada por los
pobladores de la zona afectada.
Aquí expondremos grosso modo
ambas posturas y trataremos de hacer un análisis posterior sobre el
conflicto, concentrándonos
específicamente en cómo, partiendo de un
mismo hecho o fenómeno, se pueden generar discursos antagónicos, y cómo es que
las esferas de poder utilizan todos sus
recursos para decidir qué información llega a la población y de qué manera debe
leerse tal información, y así imponer su
versión de los hechos como la incontrovertible verdad, en otras palabras: “la fabricación del consenso”.
EL DISCURSO OFICIAL
El pasado 9 de julio del 2015 se
publicaron en el Diario Oficial de la Federación (DOF) varios decretos
expropiatorios para abrir paso a la autopista Toluca-Naucalpan concesionada a
la empresa Autovan, filial del grupo Higa, entre los cuales se encuentra el
decreto de expropiación de 37-93-86 hectáreas en la comunidad de San Francisco Xochicuautla, Estado de México.
La obra, según el decreto
expropiatorio y las declaraciones del mismo presidente de la republica, el Lic. Enrique Peña Nieto, resulta un factor
determinante para el desarrollo económico y social para el Estado de México, y
para la consolidación, ampliación y modernización de la red de autopistas de
altas especificaciones que haga más segura, económica y confortable la
interconexión de polos de desarrollo industrial, turístico, comercial, y en
general, del transporte de bienes y personas. La obra enlaza directamente con
el Aeropuerto Internacional de Toluca a toda la zona norte y noreste del área
metropolitana de la Ciudad de México, lo que significa una enorme aportación al
desarrollo socioeconómico de toda la región centro del país.
LAS OTRAS VERSIONES
Los pobladores de la zona, así
como organizaciones especializadas afirman que existen diversas irregularidades
en el proceso de expropiación, tales como manipulación y cooptación de una
supuesta asamblea de comuneros por parte de la empresa, abusos e intimidaciones
por parte de las autoridades estatales, falta de indemnización a propietarios
de las tierras expropiadas, irregularidades en los estudios medioambientales,
violaciones a diversos acuerdos indígenas (ya que la mayoría de la población es
indígena Otomí y en la zona se encuentran diversas zonas ceremoniales, sagradas
y santuarios) y violaciones a diversos decretos estatales, nacionales e
internacionales sobre la protección al medio ambiente( la zona es un bosque que
alberga cientos de especies nativas y es una zona cuyos mantos acuíferos son
esenciales para el abastecimiento de agua de todo el estado) , etc.
También se habla de que ésta
autopista privada es el inicio de una obra de infraestructura mucho mayor que
involucra un complejo habitacional de lujo, un campo de golf, la
construcción de una planta refresquera
del grupo Coca-Cola, y la construcción de la tercera sección de Santa-fe.
La lucha por la protección del
territorio por parte de la comunidad Otomí no es reciente y tiene más de 8
años, en ese tiempo se ha logrado frenar el avance de el proyecto que en su
opinión representa un ecocidio y una clara violación a los derechos humanos.
ANÁLISIS DEL CONFLICTO
“Una situación de dominio requiere ciertas creencias comunes destinadas
a afianzar el orden existente” (Villoro, 1985). Éstas creencias, que logran
movilizar el pensamiento colectivo a favor de intereses particulares de clases
específicas son implantados constante y gradualmente en el público a través de
diferentes formas. Para ello es fundamental para esas clases contar con los
instrumentos y andamios necesarios para legitimar sus acciones y desacreditar
oposiciones. Los medios masivos de comunicación y el velo de legitimación que
ofrecen las instituciones oficiales son factores decisivos en la implantación
de discursos en la población. Esto implica que quienes tienen el poder y
controlan tales instrumentos son capaces de fijar los términos de los discursos
que se presentan al público y así, decidir qué información se presenta, de qué
manera se presenta y de qué manera debe de entenderse tal información, eliminando
cualquier posibilidad de interpretación diferente a la emitida por la versión oficial,
paralizando la subjetividad del individuo, que pierde la capacidad de generar
un modo de pensamiento propio basado en un análisis crítico de un hecho o
fenómeno determinado.
En el caso de Xochicuautla, lo
que resulta interesante no es solamente la manera en la que el gobierno
federal, desde su lugar de poder, ha generado un discurso para apoyar un
proyecto privado que claramente sirve a intereses de una clase especifica y
minoritaria, mostrándolo como un proyecto de desarrollo social, sino también la
forma en que se ha tratado de acallar las opiniones disidentes y de eliminar de
los medios de comunicación toda información sobre el conflicto.
Lo que se calla es, en muchas
ocasiones, más importante que lo que se dice, y en este caso, no es el comunicado
oficial, almidonado con su retórica política y su propaganda neoliberal de
progreso y desarrollo lo único que debe de analizarse para comprender los
objetivos ocultos del proyecto que intenta apoyar tal comunicado. También debe
hacerse una reflexión y un análisis incisivo y profundo sobre lo que se nos
oculta en los discursos: las omisiones,
las alteraciones de los hechos, la censura y la auto-censura, la negación de las
otras posturas, etc. Hay algo escabroso en lo oculto, en la información que se
nos niega y en los procedimientos utilizados por el poder para ocultar esa
información a la población.
CONCLUCIÓN
La idea de que ciertos intereses
de clase se encargan de generar discursos que mantengan un sistema establecido
que solamente beneficia a los generadores de tal discurso no es nada nuevo, ni
algo que no se escuche, que no se piense o que no se diga, es una noción que se acepta con resignación
por una gran parte de la población.
La convicción generalizada (implantada
desde los círculos de poder) de nuestra total incapacidad de acción frente a la
situación ignominiosa en la que vivimos, junto con la “falsa conciencia ilustrada” del nuevo pensamiento sínico, tal como
lo plantea Peter Sloterdijk, nos ha convertido en una sociedad ahogada en el
marasmo de la crítica ligera y superficial, que no representan ningún peligro
para el orden existente y que, al contrario,
sirve como andamio ideológico para seguir controlando a la población y
perpetuar un sistema de dominio de clases.
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