Para comenzar, el concepto de visualidad,
central para los estudios visuales, indica el carácter construido, social, de
la visión, y ha sido productivo para cuestionar las tendencias objetivistas y
positivistas de las metodologías y las formas de producción de conocimiento
dentro del ámbito del análisis cultural.
Sin embargo, este concepto está
en cuestión y recientes trabajos muestran que su genealogía está entrelazada
con el sostenimiento de la autoridad, el colonialismo, el totalitarismo y la
violencia. Nicholas Mirzoeff propone el “derecho a mirar” como punto de partida
para una “contra historia de la visualidad”, basada en las formas de oposición
a esa alianza entre visualidad y poder. Frente a ella, el derecho a mirar
implica una mirada relacional, igualitaria y recíproca. Esto no significa
renunciar en bloque al concepto de visualidad, sino hacer el esfuerzo de
re-articularlo con el discurso y la práctica crítica, dentro de un contexto
interdisciplinar.
Tenemos un gran panorama y versatilidad
visual cuando abrimos los ojos frente a lo que es nuestra realidad, la estética
de todo a nuestro alrededor nos envuelve entre murales callejeros, estructuras,
colores y toda la morfología del entorno que nos asedia.
Ponemos una introductoria crítica
en la unidad del urbanismo que está completamente en un movimiento donde el
tiempo se detiene y a la vez misma parece ser muy rápido.
Las sensibilidades y lo imaginario representan, en el ámbito de la
visualidad urbana, donde la creencia guía dicha noción, como el Arte callejero
del cual somos cómplices y espectadores.
El término arte urbano o arte callejero, traducción de la expresión Street art, hace
referencia a todo el arte de la calle, frecuentemente ilegal. El arte urbano
engloba tanto al graffiti como a diversas otras formas de expresión artística
callejera. Desde mediados de los años 90 el término Street art o, de
forma más específica, Post-Graffiti se utiliza para describir el trabajo
de un conjunto heterogéneo de artistas que han desarrollado un modo de
expresión artística en las calles. Las ciudades a lo largo de la historia han
desempeñado un papel vital en la música, el teatro, el baile, la escultura o la
pintura. Como centros de comercio e intercambio, las ciudades aúnan grupos
diversos de personas, así como cantidades considerables de galerías, salas de
conciertos, teatros, cabarets y museos. El arte de las calles, los músicos del
metro y los actores de las calles también forman parte del panorama cultural de
la ciudad.
Para continuar, la interpretación supone una operación bastante compleja en la cual
intervienen multiplicidad de factores, condiciones, finalidades e incluso
situaciones, lo cual a su vez multiplica las cuestiones y problemas alrededor
de aquello plausible de interpretación.
Básicamente se puede afirmar que no puede existir comprensión sin que
antes haya habido una interpretación de aquello objeto de conocimiento. Vale
indicarse que además de transmitir de modo literal todo aquello expuesto en el
discurso original, el intérprete considerará todos los aspectos adicionales que
rodean a ese discurso. Interpretación
y traducción no significan lo mismo, el concepto de traducción se emplea
mayormente para la traducción escrita de un documento por ejemplo y que se
realiza con tiempo y no en tiempo real y simultáneo como sí ocurre con
la interpretación.
Siguiendo con el concepto de creencia, se puede decir que es la completa devoción
con algún evento o hecho. También se define como la posición o postura que una persona
da por verdadero cualquier conocimiento que posea sobre cualquier cosa,
independientemente de si este se encuentra o no respaldado por argumentos
lógicos o sensatos.
La verdad es la correspondencia entre lo que pensamos o sabemos
con la realidad. En este sentido, la verdad supone la
concordancia entre aquello que afirmamos con lo que se sabe, se siente o se
piensa. Asimismo, la verdad se refiere a la existencia
real y efectiva de algo, es decir, a la realidad, a la
existencia concreta en el plano de los hechos.
En Filosofía, la verdad implica
siempre una relación entre un sujeto, es decir, una inteligencia, y un objeto,
o sea, una realidad. Como tal, la verdad es la concordancia del pensamiento con
lo real. En este sentido, si tal correspondencia no se da, entonces podemos
afirmar que se trata de una proposición falsa. Esta formulación, debida Aristóteles, mantiene vigencia
hasta la actualidad. Santo Tomás de Aquino,
por su parte, refería que la verdad era la inteligibilidad del ser y la
correspondencia de la mente con la realidad, mientras que, para Kant, la verdad era una
perfección lógica del conocimiento.
Podemos lograr una relación entre
lo que percibimos en base a lo dicho anteriormente, la relación entre la
visualidad urbana y el arte en la calle. Hay distintas realidades en la unidad
del urbanismo, de aquí partimos de creencias, el relativismo que como
individuos no hace converger en ideas, en acciones que nos conducen a la manifestación
de una cultura.
La calle y los espacios urbanos
imponen un nuevo sistema de relaciones que la galería y los museos hacen
imposible, no sólo cambia el marco locativo sino, también, el comportamiento de
los espectadores y la índole de las obras. La relación que propone la calle
impone una revisión de los esquemas y planteamientos estéticos y sociales.
La indigencia es un punto
invisible que es parte del urbanismo, se funde con la morfología del entorno,
lo hace parte de su estética y encontramos creencias de estos individuos al
pensar que un rincón en una calle de la ciudad es lo que Dios le ha otorgado
por una acción de causa reacción, la creencia religiosa de que el hombre esta
para ayudar al hombre y coexistir juntos como hermanos. Esta interpretación
mantiene una venda en los ojos que no permite ver la realidad de lo que es el
ser humano ante sus semejantes. La verdad y realidad de cada individuo ofrece
un comportamiento y forma distinta de creencia y pensamiento.
La publicidad y es un complejo
paisaje que planta sobre la ciudad, sus muros, sus calles, y se transforma en
el follaje urbano que manipula, persuade y convence, lleva a un consumismo
constante que genera montañas de chatarra y de basura inservible. Al mismo
tiempo este paisaje es sorprendentemente atractivo y aterrador, con sus
colores, formas luces y sonidos hipnotizantes sumergiéndonos en su estética
manipuladora.
Pero la finalidad principal de las imágenes para el tema expuesto, fue crear debate sobre la interpretación que le da cada persona a la ideología que hacen referencia, lo cual resultó interesante ya que se dieron puntos de opinión diversos sobre como se percibe lo que se representaba en la imagen, por ejemplo: la indigencia, publicidad y las expresiones artísticas.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario