
Primero comencemos con la definición de “fascismo”,según la RAE es un “movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial.” Sus características principales son que proponía como ideal la construcción de una utópica sociedad perfecta, denominada cuerpo social; inculcaba la obediencia de las masas utilizando los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder dictatorial en el que se concentra todo el poder. Podrá notarse que las características son completamente similares a la ideología que tenía Hitler y su movimiento Nazi, entonces ¿Qué tiene que ver todo esto con la ecología y el veganismo?
Está claro que para que exista un régimen fascista las libertades y derechos básicos del individuo, tales como la propiedad privada, el derecho a la vida o la libertad de expresión, son limitados o eliminados con un fin de carácter racial, económico o social. Tampoco es un secreto que la gran mayoría de la población (incluyendo los gobernantes) demuestran mínimo interés por el medio ambiente.
Palabras clave: Crecimiento descontrolado de la población.
Después de haber leído varios artículos y ensayos sobre este movimiento, un tema que se repite en todos y cada uno de estos escritos es “la eliminación de la población”, es una declaración fuerte, pero al parecer es la solución a todos los problemas. Veámoslo de este modo, según el último censo de la CIA obtenido en el 2014, en el mundo nacen 367 000 personas y mueren 154 080 cada día; esto quiere decir que por cada persona que muere dos vienen a quedarse. ¿Esto que implica? Antes que nada dividamos opiniones entre lo político y lo social.

En cuanto a lo político, no suena lógico que los gobiernos estén tan interesados en llevar a cabo este movimiento…a menos que, claro, la “falta de consciencia ambiental” este afectando a la economía. Y ¿cómo afecta esto la economía? Muy sencillo: mientras haya más población se necesitan más recursos, con más recursos se refiere a más alimentos, más agua, más energía eléctrica, más medicamento, más dinero y estoy nombrando solamente las principales necesidades que un ser humano debe cubrir. Claro que al gobierno lo que menos quiere es invertir más dinero en la sociedad porque esto significaría entrar en crisis, porque claro que no van a bajar sus propios sueldos para evitar la crisis. Además de que toman este movimiento como “generador de ingresos” agregando impuestos e incrementando costos tales como: sanciones por quienes atenten contra la naturaleza, incremento en el costo de la electricidad, impuestos a quienes usen paneles solares, incremento al costo del agua, entre otros.
Respecto al “poder” que tiene el gobierno sobre los recursos, se la ha dado otro sentido al movimiento “fascismo ecológico” que se refiere a un utópico futuro donde las personas que tienen “el control” de los recursos dejen de adueñarse de todo lo que pueden (con esto nos referimos a la privatización de agua, reservas naturales, tierras, petróleo, incluso hospitales) evitando que la gente sea capaz de acceder a los mínimos recursos necesarios.
En cuanto a lo social se habla de una probable crisis mundial en la que ocurrirán una serie de acontecimientos desastrosos que terminaran con la especie humana entre muchas otras. El problema aquí es que la población se hace de ojos y oídos ciegos convenciéndose continuamente de que “no pasa nada” cuando en realidad no quiere tomar la consciencia de que nuestro irresponsable comportamiento a través de los años va a terminar con el planeta. A continuación se mencionan actividades humanas antiecológicas, con algunas ya estamos familiarizados, pero hay otras que ni siquiera habíamos tomado en cuenta:
- Generación de residuos no degradables
- Contaminación y desperdicio de agua
- Generación de contaminantes volátiles como smog
- Insecticidas, plaguicidas y pesticidas
- Generación de alimentos transgénico
- Tala inmoderada de árboles
- Caza inmoderada de animales
- Electricidad
- Falta de planificación familiar
- Generación incontrolable de CO2…
¿Cómo que respirar contamina? En realidad esta necesidad básica de los seres vivos no solía ser un problema hasta que comenzaron a terminar con los “pulmones de la tierra” es decir, los árboles que se encargaban de purificar el aire: mientras haya más población y no la suficiente cantidad de árboles como para cubrir la necesidad de purificación de aire, habrá menos aire respirable.
Como podrán ver, regresamos a lo mismo del principio “exceso de población” Últimos estudios científicos han determinado que para volver a ser una sociedad sostenible es necesaria una notable disminución en el uso de los recursos naturales y en la generación de residuos, o sea, reducir la población.
Por otra parte, las grandes empresas juegan un papel muy importante, así como dice Zizek “es muy fácil mentir con el ropaje de la verdad”, toman como táctica la “consciencia ecológica” engañando y manipulado a la población con el único fin de seguir impulsando el crecimiento económico sin el cual no puede subsistir el capitalismo ni su posición social ¿cómo es esto?
¿Sabías que el que un producto sea “ecológico” y “libre de crueldad animal” lo hace de mayor prestigio y por lo tanto más caro?, pero eso no importa porque a la gente ya le sembraron la idea de que “debe de ayudar al planeta” y ¿cómo puede hacer esto? Comprando estos productos y aquí es donde entra el VEGANISMO.
Primero que nada ¿qué es el veganismo?
Según lo que dijo Donald Watson «El veganismo es una filosofía de vida que excluye todas las formas de explotación y crueldad hacia el reino animal. En la práctica se aplica siguiendo una dieta vegetariana pura y anima al uso de alternativas para todas las materias derivadas parcial o totalmente de animales.», pero con el pasar de los años, el concepto de “veganismo” ha ido evolucionando según la forma de pensar de las personas que creen en ello. Por ejemplo, en un blog sobre Filosofía Vegana, Luis Tovar habla sobre la definición de veganismo de forma distinta: además de mencionar la elección de una dieta libre de carnes y derivados animales, un vegano también debe de abstenerse de asistir a cualquier evento que incluya maltrato animal como peleas de perros o gallos, circos con animales, tauromaquia, carreras de caballos, entro otros; así como evitar comprar productos que hayan sido probados en animales.
Como se puede ver, el veganismo trata de un total y completo respeto a los animales, pero no solamente se trata de eso, los veganos también suelen preocuparse por su salud y por el medio ambiente.
Investigaciones sobre la producción de alimentos cárnicos dieron a conocer que una parte de los problemas medioambientales que enfrentamos tienen relación con la cría de 1.300 millones de animales que ocupan casi el 24% de la masa terrestre, esto implica la tala de millones de hectáreas de bosques para aumentar el área de pastizales, provocando la desaparición de especies de plantas, además de la infertilidad del suelo.
En cuanto a la salud, el consumo de grasa y proteína animal favorece en el desarrollo de enfermedades como hipertensión, cáncer, diabetes, cardiacas, entre otras. Por otra parte los veganos prefieren consumir productos orgánicos, ya que están libres de químicos.
Analizando esto, se puede ver como en realidad el veganismo está enormemente relacionado con el papel de las empresas en el fascismo ecológico. En los últimos años el número de personas veganas a aumentado considerablemente y con ello el plan macabro de incrementar la economía a como de lugar. Cada vez se pueden encontrar más productos que van de acuerdo a esta forma de vida además de que las personas buscan adquirirlo a cualquier precio. Al parecer las grandes empresas han encontrado de donde engancharse para seguir sacando jugo de un movimiento “socialmente responsable”, cuando la realidad es que su objetivo está muy lejos de de ser el de salvar el planeta.
¿Cómo influye el diseño gráfico en todo este movimiento social? en realidad el diseño puede servir para las dos puntas de la lanza, o ayuda o perjudica sin que los consumidores lo noten, pero, como todos sabemos, la mayoría solo piensa monetariamente dejando de lado sus valores, principios y responsabilidades que debemos tomar en cuenta al realizar nuestro trabajo. Más que "lograr vender" lo que abunda en la sociedad es la falta de conciencia y como dice la frase "lo que cambia a nuestro planeta es la consciencia, lo que crea consciencia es la educación"; está en nuestras manos en cambiar la forma de pensar de la población, educar con lo que tenemos a nuestro alcance pero no de la forma en que Coca cola "educa", sino de la forma en que WWF lo hace.
En resumen, esto lo podríamos llamar como una ideología dividida en distintos pensamientos, ya que un solo tema dio paso a varios temas relacionados que tenían supuestamente el mismo objetivo pero que la realidad era que cada uno velaba por sus propios intereses. El fascismo ecológico por si solo tiene diferentes puntos de vista según como sea visto con diferentes objetivos y funciones; sería llamada una ideología alternativa con características ambientalistas, socialistas, capitalistas, estatistas. Así como cada persona define el veganismo de diferentes formas, con más o menos características sin que ninguno forme un concepto completo; puede ser moralista, ambientalista o hasta narcisista. Al final podemos notar que ambas ideologías en algún punto se interceptan formando una sola aunque tengan diferentes direcciones y es así como podemos ver que forman una sola ideología con muchos vértices.






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